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Posturas para disfrutar de cada rincón de la casa… ¡sal del dormitorio! Si piensas que el sillón sólo sirve para dormir la siesta, estás equivocado. Atento a las posturas "hogareñas"que te proponemos.
¿No te cansas de ir siempre al mismo bar, pedir la misma bebida y hablar de los mismos temas? A menos que seas uno de los protagonistas de “Friends” seguramente tu respuesta sea afirmativa. Pues en el sexo pasa más o menos lo mismo.
La cama es el lugar más cómodo para tener sexo, pero no por eso debemos olvidar otros rincones de la casa que pueden servir para experimentar nuevas sensaciones.
El Kamasutra pone a tu disposición un sin fin de posturas adaptadas a diferentes espacios. ¿Quieres encontrar una nueva utilidad a tus muebles? ¿hacer del cuarto de las escobas el lugar más erótico? Te damos algunas pistas para que experimentes nuevos placeres...
En el recibidor
A veces el deseo y la pasión no se pueden controlar y no podéis esperar a llegar al dormitorio. En estos casos puedes recurrir al "aquí te pillo, aquí te mato" y servirte de alguna pared y la fuerza del chico.
Ella apoya la espalda contra la pared, levanta una pierna y le rodea con ella la cintura. Esta postura del kamasutra creará un mejor ángulo para la penetración y favorece la estimulación del clítoris.
En el sillón
Él se sienta en el sillón y ella se coloca encima de él pero estirando dejando caer la espalda sobre sus piernas (las de él), de manera que quedará boca abajo. Para estar más cómoda y tener un punto de apoyo, puede abrir las piernas y poner las rodillas sobre el pecho de él.
Ella debe mantener el equilibrio con las manos apoyadas en el suelo. El movimiento es hacia delante y hacia atrás, abriendo y cerrando las piernas.
En el baño
¿Quién dijo que el baño sólo sirviera para hacer nuestras necesidades y asearnos? La verdad es que en el baño se pueden hacer muchas cosas: ducharos juntos, poneros a tono, y después ¡lo que surja!
El calor húmedo es perfecto para relajar los músculos, por eso la sensación que se experimenta al mantener relaciones sexuales en una habitación caldeada con vapor es muy diferente a la que se siente bajo el agua. Después de la ducha aprovecha el vapor que se ha quedado en el baño para relajaros y excitaros.
Ella se coloca mirando hacia la pared y se inclina hacia delante apoyando las manos sobre la pared. Él debe penetrarla desde atrás. La temperatura del vapor aumentará el riego sanguíneo y la penetración será más fácil e intensa.
Otra opción es que ella se siente en el lavabo pero arrimada a la esquina y él puede penetrarla mientras la sujeta por la espalda para que no se caiga. El estrará viendo la escena en el espejo y ella puede girar su cabeza y mirarse también. Es tremendamente excitante…
También podéis probar la posición de ella de pie con una pierna apoyada en el retrete mientras él la sujeta por detrás.
En las escaleras
Si tienes la suerte de tener una casa de varios pisos, la escalera puede ser un lugar perfecto para el sexo.
Arrodillaros mirando a la escalera (como si intentaras subirla a cuatro patas), el chico tiene que estar detrás. Él tendrá que utilizar la inclinación de la escalera para penetrarla y el ritmo podéis marcarlo cualquiera de los dos.
Esta postura es la ideal para poder tocarle el clítoris mientras la penetras.
Si queréis hacer el juego más interesante (y aumentar el grado de dificultad) podéis ir subiendo a gatas mientras te penetra.
El problema es que las rodillas pueden acabar un poco dolidas; si ponéis un par de cojines evitaréis haceros daño.
En la cocina
La cocina es el lugar ideal para jugar con comida mientras tenéis sexo. ¡Aprovechad para jugar con nata, mermelada o lo que se os ocurra!
Ella puede tumbarse en la mesa y que él la penetre de pie o recostado sobre ella tipo “El cartero siempre llama 2 veces”.
O sentada en la encimera frente a él que permanece de pie, rodeándolo con las piernas. Es la altura justa para una penetración intensa. Eso sí, ¡tened cuidado de no tirar ningún plato al suelo!
En el sofá
Ella se sienta en la parte de arriba del respaldo y apoya la espalda contra la pared mientras mantiene los pies en el asiento. Él se colocas enfrente y rodea su cintura. Él marca el ritmo empujando las nalgas de ella hacia su pelvis. Esta postura permite que haya complicidad entre vosotros, pues estaréis cara a cara.
En el balcón
Las tórridas noches de verano son ideales para el sexo al aire libre. Si no podéis dormir probad a salir al balcón a relajaros un rato. La excitación de no gemir demasiado fuerte para no despertar a los vecinos o el morbo de poder ser vistos es muy estimulante.
Ella debe apoyarse en la barandilla con los brazos, de cara a la calle. De esta forma su cuerpo quedará un poco inclinado y el trasero ofrecido (posición similar a la del baño). Colócate detrás de ella y empieza frotando tu pene contra su culo. Cuando la excitación esté al máximo penétrala.
Esta postura es fantástica porque permite elegir entre que ella mantenga las piernas un poco abiertas o cerradas, creando más fricción. Sirve para penetración tanto anal como vaginal y te permite acariciarle los pechos o estimularle el clítoris a la vez que la penetras.
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