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Ginseng GINSENG Se ha puesto de moda en los últimos tiempos como tónico generalizado, pero cuenta con una tradición milenaria en Oriente: los chinos, por ejemplo, lo consideraban una hierba divina. Tiene fama de ser un eficaz potenciador sexual, y hay quienes lo toman en forma de té tibio un rato antes de entrar en faena. De todas formas, dicen que sus efectos no son inmediatos.
Manzana MANZANA Es el símbolo de la sensualidad por excelencia: fue una manzana lo que utilizó la serpiente para tentar a Eva, y después ella tentó a Adán con esa misma fruta. Desde entonces se la conoce como la fruta prohibida. Y aunque sus efectos afrodisíacos no se han demostrado realmente, sí que es un buen estimulante. En postre, y aderezada con canela, puede ser una buena opción...
Marisco MARISCO No os descubrimos nada nuevo si os hablamos de la fama del marisco como afrodisíaco. Se llevan la palma las ostras, aunque también las almejas o las gambas gozan de una envidiable reputación. Por su alto contenido en minerales, las ostras favorecen la estimulación de las capacidades físicas y mentales. Podéis cocinarlas, pero su efecto es mayor si se comen crudas.
Menta MENTA Fue la primera planta medicinal que empezó a utilizarse como afrodisíaco por su eficacia como estimulante suave del sistema nervioso, sobre todo en las mujeres. Lo bueno de la menta es que puede conseguirse durante casi todo el año, y que se cultiva tan fácilmente que incluso podéis hacerlo vosotros mismos. Eso sí: procurad que sea de la variedad de menta piperita.
Miel MIEL Un alimento de alto valor energético por su riqueza en vitaminas y minerales. Sus propiedades como reconstituyente para los amantes eran ya bien conocidos entre nuestros antepasados. ¿De dónde creéis que viene si no lo de "estar de luna de miel"? Es mucho más efectiva si es pura, ya que una vez licuada -para ello han tenido que calentarla- puede perder algunas cualidades.
Pimienta PIMIENTA Y GUINDILLA Ambas tienen una acción irritativa que puede estimular el aparato genital, y de ahí que se les atribuya un cierto efecto afrodisíaco. Es habitual añadir pimienta al zumo de tomate, y hay quien condimenta con ella también otro tipo de bebidas. Los más atrevidos -estamos hablando de estómagos resistentes- llegan a mezclarla en pequeñas dosis con infusiones de ginseng.
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